5 pasos para poner en marcha el Shopfloor Management en una organización

¿Qué es un sistema de producción? Francisco Gil-Vilda, ingeniero industrial, experto en organizaciones y consultor de Festo, lo define como “una interrelación ordenada de varios elementos para conseguir un objetivo”.

Si analizamos un sistema, en primer lugar encontramos los principios, es decir, la forma de pensar de la organización en su conjunto que la hacen ir hacia una dirección u otra. A pesar de que este elemento es fundamental, para poder llevar a cabo un objetivo son necesarias diferentes herramientas, prácticas u organizativas, para transformar aquello que se piensa en acción. Asimismo, para alcanzar la meta deseada, es imprescindible establecer un método que indique la forma más eficaz de realizar una acción. Por ello, tal y como afirma Gil-Vilda, “todos los principios deben estar interrelacionados de manera coherente y tanto las herramientas como los métodos deben llevar dentro los principios. Aquí es donde el factor humano juega un papel protagonista, ya que las personas son las que hacen que un sistema sea sostenible o no”.

En este sentido, el Shopfloor Management es un conjunto de técnicas que, junto otras más técnicas, como el SMED o las 5S, ayuda a favorecer la integración de las personas dentro del propio sistema. Shopfloor (taller o planta de producción) Management (gestión) es “una gestión eficiente de la planta productiva orientada a mejorar con un enfoque muy particular: desde la planta y no desde el despacho”, apunta el consultor de Festo.

Las organizaciones tradicionales siguen un modelo piramidal, en la que el primer nivel se encarga de la creación de una estrategia; el segundo de organizarla adecuadamente; el tercero del día a día y del control de la misma y el cuarto, y último, de la ejecución. En este tipo de compañías la comunicación principalmente fluye de arriba abajo. “Si bien esta comunicación es importante en la mayoría de los casos es la única, por lo que se deja de lado la comunicación abajo-arriba. En muchos casos, este canal no existe, lo que priva a las empresas del conocimiento que fluye desde la base y no contribuye a la motivación”, señala Gil-Vilda. El método Shopfloor Management incide en este último aspecto, ya que su principal objetivo es desarrollar a las personas para que sean capaces de resolver problemáticas en todos los niveles de la organización, convirtiéndose en ‘problem solvers’ o ‘coachers’.

Pero, ¿Cómo llevar a cabo este modelo? ¿Qué pasos se deben seguir para poner en marcha el Shopfloor Management en una organización?

Festo ha creado su propio modelo que se basa en el desarrollo de cinco bloques dentro de la propia compañía:

  1. Estandarización de procesos: Consiste en establecer cómo operar y cuáles son los resultados que se esperan, ya que para resolver un problema es necesario ser capaz de identificarlo. “Un problema es el incumplimiento de un estándar, pero si éste no existe lo único que hay es caos”, explica el ingeniero industrial. Por ello, en una planta productiva debemos identificar los procesos y las métricas para saber si los procesos están dando el resultado deseado, lo que permitirá iniciar un proceso de mejora continua.
  2. Visualidad y transparencia: Se trata de una comunicación clara de los objetivos y la situación exacta de cada uno de ellos a todos los niveles de la organización. Para ello es imprescindible haber establecido un control de procesos basado en estándares, lo que permitirá disponer de métricas para evaluar la situación, ya que “no se puede mejorar lo que no se puede medir”, destaca Gil-Vilda.
  3. Comunicación y priorización: Tras identificar los estándares, se deben generar los cauces para resolver los problemas. “Una buena solución es poner una sala de reuniones en la misma planta de producción. De este modo, los diferentes niveles de la organización se reúnen en cascada durante todo el día para dar soluciones que ataquen a la causas raíz”, asegura el consultor de Festo.
  4. Solución metódica de problemas: “Bienvenidos los problemas si son para arreglarlos definitivamente. El problema no es que haya conflictos, sino que éstos se repitan”, apunta Gil-Vilda. Para ello es importante implementar herramientas de resolución de problemas, como el método de Pareto o los 5 porqués, que ayuden a las personas a profundizar en los conflictos y generar soluciones que eviten la recurrencia.
  5. Liderazgo efectivo: “Motivar cuesta mucho, desmotivar un instante”, señala el experto en organizaciones. En este sentido, el liderazgo de la empresa debe dar pie a la creatividad, a equivocarse y a empoderar a las personas para que el sistema sea sostenible en el tiempo.

En definitiva, el Shopfloor Management es un método que cubre el desarrollo humano de un sistema de producción lean, cuyo objetivo es tener una organización enfocada a la mejora continua en el que cada persona es un ‘problem solver’ y garantiza el flujo de información y aprendizaje de abajo a arriba y viceversa.

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