Mercedes Sáez: “»Un buen líder debe ser capaz de autoconocerse y autogestionarse»

Mercedes Sáez es consultora asociada de Festo. Máster en Dirección de Recursos Humanos y consultoría de las Organizaciones por la UB, actualmente también es profesora de Desarrollo de Personas y Organizaciones en ESADE. En esta entrevista, Sáez nos da las claves para alcanzar un buen liderazgo y una buena comunicación interpersonal en las empresas.

¿Qué papel tienen la comunicación y el liderazgo en las empresas?
Ambos son fundamentales. Tenemos que dirigir personas y hay dos formas de hacerlo: con amor -entendido como interés, cuidado y ganas de motivar- o con temor. Cada uno elige el estilo que quiere. Cuando pensamos en las dificultades que encontramos en el día a día de una empresa, solemos poner el foco en las personas y las relaciones interpersonales. Como directivos, sabemos que la capacidad de gestionar de forma óptima el equipo es clave.

El mundo laboral se ha vuelto muy competitivo; antiguamente era suficiente con tener unas competencias concretas para acceder a un puesto. El entorno que nos ha dejado la crisis hace que haya mucha presión en las organizaciones y esto repercute en el equipo y en las personas con responsabilidades de mando. Por ello, si la base para que las cosas salgan bien está en las personas, debemos aprender a entenderlas. Tenemos muchos conocimientos técnicos pero no sabemos por qué las personas actúan de una manera u otra. El directivo debe adquirir competencias para conseguir el desarrollo de su equipo.

La comunicación es el centro del funcionamiento de la empresa. ¿Son las compañías conscientes de ello?
Las empresas ponen mucho interés en la comunicación corporativa o vertical. Sin embargo, no tienen tanta consciencia de la horizontal, o lo que es lo mismo, la comunicación interpersonal. Los comunicados están muy bien, pero tomar consciencia de la importancia de la comunicación del día a día es más complicado. No se trata de comunicación corporativa o interna; es de cómo se comunican dos personas, cómo se comunica el equipo interdepartamentalmente y fuera del equipo. En las escuelas de negocios sí que están muy presentes los estudios sobre comunicación interpersonal, pero esto debe que extenderse a los trabajadores de base. Los directivos tienen la obligación y el interés de que la comunicación interpersonal fluya, pero también es bueno que el equipo se comunique.

¿Cuáles son las claves para lograr una buena comunicación en la empresa?

y que saber transmitir los mensajes pero también escuchar. Tiene que haber un feedback. Entre el 80% y el 85% del día nos lo pasamos comunicando, pero las prisas o no prestar atención da lugar a malentendidos, a fallos en la comunicación. En este sentido, es importante saber escuchar activamente, y esto requiere esfuerzo, atención, tiempo y voluntad.

Por otra parte, la comunicación no verbal es muy importante, porque se ve la actitud que tiene la persona. Los gestos, el tono de voz y el ritmo transmiten mucho más que la comunicación verbal. Es importante ser coherente entre lo que se siente, se piensa, se dice y se hace.

¿Cuáles son los errores más comunes de las empresas en cuanto a comunicación?
El principal error es no implicar al equipo y no darle la suficiente importancia a la comunicación interpersonal. Hay que pensar qué se va a comunicar, cuándo, dónde y qué tiempo le dedicaré. Estamos muy acostumbrados a mandar, pero no somos conscientes de que hay muchos ruidos que interfieren en la comunicación. A veces comunicamos algo y la otra persona no recibe el mensaje porque está con otra cosa.

¿Están formadas en comunicación interpersonal las empresas españolas?
En unos sectores más que en otros. Muchas veces los directivos están formados, pero esta capacidad tiene que bajar en cascada a los trabajadores de base. La comunicación es algo muy personal, cada uno entiende la comunicación de una manera distinta, tiene diferentes habilidades de comunicación y le da importancia a unas cosas sobre otras. Si no existe una comunicación bidireccional que muestre qué se ha dicho, qué se ha entendido y viceversa, el mensaje se va perdiendo.

¿Qué retos deberá afrontar la gestión de conflictos en las empresas en los próximos años?
El conflicto en las empresas es vivido como algo muy negativo. El conflicto es inherente al ser humano. Es a partir del conflicto que obtenemos las mejoras. El problema está en cómo lo gestionamos, que creo que no lo hacemos bien: falta capacidad de entender al otro, de negociar y de ceder para buscar acuerdos que puedan resolver el problema. Otras personas lo solucionan imponiéndose: «Si yo tengo el poder absoluto, haces lo que yo digo». Pero detrás de un conflicto siempre hay un juego de intereses o de poder; si funcionamos con juegos de poder, el conflicto no se resuelve. Creemos que el ser humano ha llegado aquí porque ha luchado para sobrevivir, pero no es así; estamos aquí porque hemos colaborado para mantener la vida. Son cosas muy diferentes.

¿Cómo hay que actuar ante una persona conflictiva en el equipo?
Una buena estrategia es dar valor a su opinión e intentar llegar a un punto intermedio. Hay que tener la máxima colaboración, pero también llegar al punto de inflexión para encontrar un punto medio para que los dos tengamos la sensación de que hemos ganado parte de nuestros intereses. Si insistimos una y otra vez en criticar comportamientos negativos, los estaremos reforzando.

¿Qué competencias debe tener un líder o responsable de equipo?
Si entendemos que el liderazgo es una competencia que se debe desarrollar, un buen líder necesita la capacidad de autoconocerse y autogestionarse. Tiene que ser capaz de empatizar con las personas, entender, relacionarse y velar por su desarrollo. Todo eso, orientado a resultados; esta es la base. Si se cree en las personas, en el equipo, a ti mismo, se sabe regular el estado emocional -que es el que más nos cuesta a todos-, y soy capaz de comunicar y establecer buenas redes sociales, el camino del liderazgo está bastante allanado.

Un directivo debe ser capaz de liderar desde una visión colaborativa, es decir, fomentar equipos de trabajo productivos e implicados en el logro de los objetivos, tener diferentes maneras de gestionar los conflictos y habilidades de comunicación para conseguir que lo entiendan y al mismo tiempo entender.

Todas las personas nos movemos por intereses y necesidades. Un directivo debe conseguir que los intereses de los trabajadores coincidan con los de la empresa. Esto se hace con incentivos, no solo económicos, sino también con reconocimiento, transmitiéndoles cómo contribuyen al éxito de la organización.

¿Cómo se pueden gestionar distintas formas de liderazgo en una misma empresa? ¿Cómo se inicia el cambio hacia un liderazgo colaborativo?
Si tengo el poder absoluto dentro de mi área y puedo gestionar mi equipo de forma óptima, soy un referente. Esto puede ir extendiéndose poco a poco, si obtienes resultados y tu equipo va cumpliendo. Hay que diferenciar entre dirigir y liderar. ¿Qué estilo de liderazgo es el más adecuado en cada ocasión? Hay que adaptar el tipo de liderazgo a los perfiles del equipo, ya que el liderazgo debe ser muy adaptativo al entorno.

 Fuente: Consultora Festo, Mercedes Sáez